Los beneficios de una adecuada gestión de la diversidad

Los beneficios de una adecuada gestión de la diversidad

Actualmente vivimos en una sociedad muy diversa, donde prevalecen la globalización y la multiculturalidad. En España, son muchos los jóvenes que emigran al extranjero en busca de oportunidades laborales. Esta huida, provoca que la población española esté formada por personas de edades avanzadas, lo que, junto con la continua recepción de inmigrantes, hace que se conforme una sociedad en la que conviven personas de diferentes orígenes, culturas, edades, etc.

Pero no solo el contexto social es determinante, el hecho de que las empresas compitan en mercados cada vez más globales, hace que la diversidad deje de ser una opción. Este nuevo escenario supone un desafío, cada vez son más las empresas que tienen que adoptar nuevas estrategias: fomentar en sus planes de contratación con políticas de diversidad e inclusión, para atraer el talento a sus plantillas y así poder hacer frente a las necesidades tanto de los diferentes perfiles que existan en la empresa (cada uno con sus individualidades y experiencias), como de sus grupos de interés (proveedores y clientes) y del nuevo mercado.

¿Qué implica el término diversidad?

El término “diversidad”, no se refiere únicamente a las diferencias culturales o raciales, las diferencias de edad, género o discapacidad, también están incluidas. Es decir, abarca todas aquellas características que hacen diferente una persona de otra.

¿Por qué gestionar la diversidad?

La gestión de la diversidad consiste en que las empresas entiendan y asuman la diversidad de cada empleado, como un valor añadido del que poder “aprovecharse” para conseguir acceder a nuevos mercados, a nuevos proveedores, e incluso para ser más innovadores y eficaces. En definitiva, que las empresas sean capaces de conseguir que todas estas “características diferentes” que tienen cada uno de sus empleados (de pensamiento, personalidad, etc), se conviertan en ventajas competitivas que generen beneficios para la propia empresa.

Por lo tanto, es muy importante que las empresas estén capacitadas para gestionar la diversidad, porque es totalmente necesario para cualquier compañía que quiera ser sostenible y perdurar en el tiempo, ya que logra que las empresas se diferencien y mantengan una posición de ventaja frente a sus competidores. Y es que, cualquier tipo de diversidad, puede aportar beneficios si es gestionada correctamente.

La empresa que es inclusiva y potencia la diversidad, ejerce la igualdad entre todos sus empleados, los respeta y evita discriminaciones (todos los colectivos se sientes integrados). También evita conflictos en el entorno laboral y promueve el trabajo digno para todos, además de garantizar la igualdad de oportunidades a la hora de acceder y conservar el empleo.

La gestión de la diversidad debe asumirse como un compromiso, además de extenderse a todos los niveles y procesos.

Tal y como acabamos de ver, si la diversidad que existe en la empresa es gestionada de forma correcta, es capad de generar importantes ventajas para ésta. Pero ¿cuáles son las razones por las tener un grupo de trabajo diverso, representa una gran ventaja competitiva para la empresa? Los beneficios son los siguientes:

El panorama de contratación ha cambiado, ya no basta con tener mucha formación o con reunir el nivel de competencias técnicas que requiere determinado puesto de trabajo. Cuanta más cultura y conocimientos haya adquirido a través de sus experiencias, más atractivo es ese perfil para el mercado laboral. Porque las empresas necesitan profesionales que sepan desenvolverse ante los distintos retos que afronte la empresa, con una visión diferente.

Para los jóvenes de hoy en día, trabajar en ambientes diversos es una motivación, tanto que resulta determinante a la hora de decidir en qué empresa prefieren trabajar. Esto es porque las nuevas generaciones están acostumbradas a crecer en entornos diversos, van de intercambio con el colegio, estudian la universidad en el extranjero e incluso realizan voluntariado o actividades de inclusión social. Estas experiencias les ha permitido desarrollarse en diferentes entornos, por eso, les resulta cómodo trabajar en ambientes diversos y afrontar distintos retos cada día.

Además, estar expuestos a distintas realidades sociales, junto a la gran cantidad de información de la que dispone la red, hace que los jóvenes tengan mucha más conciencia social que los jóvenes de antes.

La guerra del talento se produce cuando las compañías buscan perfiles jóvenes cuyas experiencias les permita desarrollarse en el entorno laboral. Estos perfiles, cada uno con sus características, reúnen una serie de talentos, habilidades y experiencias que son beneficiosas tanto para la compañía, como para su desempeño diario en la empresa. Que un equipo sea diverso y esté formado por distintas habilidades y experiencias implica que unos pueden aprender de los otros.

Una empresa cuyos grupos de trabajo sean diversos, conseguirá fidelizar el Capital Humano y retener el talento. Esto es porque, como hemos mencionado en el primer punto, los jóvenes talentos están acostumbrados a desarrollarse en entornos diversos, por lo que prefieren trabajar en entornos laborales en los que sus compañeros de trabajo pertenezcan a distintos grupos demográficos.

De hecho, la mezcla de culturas favorece la adaptabilidad de los nuevos empleados, algo que les hace sentirse más satisfechos laboralmente. Y cuando un empleado no solo está cómodo en su entorno laboral, sino que además está satisfecho, no se plantea la opción de cambiar de empresa, logrando así su fidelización con la empresa para la que trabaja.

Cuando una empresa se preocupa por contar con perfiles directos en su plantilla, indirectamente aumenta la competitividad. Esto es porque la variedad de perfiles, cada uno con sus idiomas y rasgos culturales, favorece la atracción de inversores, clientes, nuevos talentos, así como la posibilidad de entrar en nuevos mercados.

Y es que, es una realidad que los idiomas y las diferencias culturales a menudo constituyen una barrera, es decir, se convierten en un gran obstáculo que superar para aquellas empresas que quieren crecer en el mercado y expandir su negocio. Por este motivo, las empresas que se preocupen por contar con perfiles profesionales diversos, permiten que la compañía se desarrolle en un ámbito global y acceda a clientes de todo el mundo, gracias a un trato natural.

El entorno laboral actual demanda un nuevo escenario en el que surjan ideas frescas y espacios de trabajo abiertos en los que las empresas puedan reinventarse para conseguir una ventaja competitiva respecto a sus competidores. Esto implica que las organizaciones se transformen e innoven y esto solo será posible gracias a las aportaciones de un equipo de trabajo diverso.

La diversidad es la clave para que se desarrolle la creatividad, algo totalmente necesario para competir en el mercado global. Pero, ¿cómo se genera esa creatividad?

Cuando empleados con diferentes formas de ver la vida o perspectiva, nacidos en diferentes contextos, con distintas experiencias vividas o formación trabajan juntos, se crea un ambiente de trabajo mucho más versátil, innovador y creativo, con un extraordinario potencial y una gran capacidad de adaptación al cambio, generando un gran valor en todo tipo de procesos.

Esto es porque el aprovechamiento de la diversidad dentro de un mismo grupo de trabajo permite que los talentos, procedentes de distintos orígenes, cada uno con su forma particular de trabajar, colabore con el resto de componentes del equipo y aporten diversas perspectivas. Unas ideas dispares que consiguen resolver cualquier problema con soluciones innovadoras y complejas.

De lo que se trata es de que la diversidad de perfiles colabore para promover el desempeño de la empresa y unos perfiles se compensen con otros, juntando las fortalezas de cada uno. Es decir, un perfil puede ser muy creativo e innovador a la hora de generar ideas y otro, puede ser experto en hacerlas realidad.

Las diferentes culturas y perfiles que se reúnan dentro de la plantilla de la empresa permitirán empatizar y conectar con todo tipo de clientes. Éstos, al compartir cultura, idioma u otras características con los profesionales que los atienden, se sentirán entendidos y, por lo tanto, mejor atendidos. Algo que constituye un claro beneficio para la empresa ya que logrará su fidelización.

Por lo tanto, las empresas se aprovecharán tanto de las habilidades, como de las experiencias que tengan la diversidad de sus empleados, en pro del mercado global, mejorando la oferta de productos y servicios que ofrecen a sus clientes.

La diversidad en la población laboral es la clave para hacer frente todo lo que conlleva la globalización, la expansión del mercado, la movilidad, así como sus retos. Gracias a esta diversidad se consigue un mayor entendimiento, los ambientes se vuelven más flexibles y las barreras existentes entre países o regiones desaparecen.

En este contexto, los empleados son capaces de conectar y entender mejor las particularidades de cada cliente, adaptando los servicios y productos a sus necesidades y con ello, aumentando el potencial de la compañía hacia su expansión en el mercado global.

 

El mundo evoluciona rápidamente cada día y las empresas tienen que asumir estos cambios para no quedarse atrás y desaparecer. Es aquí donde los jóvenes talentos juegan un papel clave en la gestión de la adaptación al cambio. Estos nuevos perfiles facilitan y apoyan la evolución de las compañías hacia la innovación y el avance tecnológico.

Porque, aunque los empleados más mayores tengan más experiencia, han crecido y se han desarrollado profesionalmente es una realidad que nada tiene que ver con la actual. Y pese a que los perfiles más maduros formen a los más jóvenes a través de sus experiencias, son los jóvenes talentos quienes están más dispuestos a arriesgarse y a trabajar con nuevos métodos para alcanzar diferentes resultados.

Toda esta motivación por parte de los perfiles más jóvenes se contagia y se trasmite hacia los más mayores, quienes aumentan su capacidad de adaptación al cambio de forma considerable. Este entusiasmo por afrontar nuevos retos cada día influye de forma positiva en el resto de la plantilla, quienes, influenciados por la energía y positivismo, revitalizan y llenan de buen rollo el ambiente laboral.

La existencia de una plantilla diversa consigue aumentar la eficacia de las empresas, esto es posible gracias a que:

  • La diversidad provoca que se tomen mejores decisiones: La eficiencia aumenta cuando dentro del mismo equipo de trabajo coexisten diferentes perfiles profesionales con puntos de vista diferentes, porque se obtienen muchas más ideas para solucionar un mismo problema. Todos sus componentes serán capaces de elegir de entre todas las ideas propuestas, la mejor alternativa para la empresa.
  • Se aumenta la productividad y se mejora el rendimiento:Los entornos diversos se caracterizan por ser ambientes en los que prima el respeto y la igualdad. Esto crea un buen clima laboral, y cuando los empleados se sienten cómodos, confiados en sus capacidades y felices, su rendimiento aumenta, y con ello, la productividad del equipo.

Una empresa con perfiles profesionales diversos, que le permitan abarcar los cambios y los retos del mercado global, mejora sustancialmente su posicionamiento estratégico frente a sus competidores porque logra diferenciarse de otras compañías de su competencia.

Esto constituye una gran ventaja para la empresa, porque, según las condiciones del mercado actual, resulta fundamental destacar del resto de competidores a través de la especialización y la diferenciación para conseguir sobrevivir.

Que una empresa ofrezca las mismas oportunidades laborales a todos y no juzgue a sus empleados por su religión, sexo, edad, etc., provoca que los trabajadores se sientan respetados y valorados por su talento y el valor que aportan. Esto, provoca un claro aumento de su satisfacción y compromiso con la organización, de su motivación en las tareas que desempeña y de su sentido de pertenencia.

En cuanto a la relación con sus compañeros, lejos de que las diferencias que existan entre ellos puedan crear conflictos, cuando diferentes perfiles profesionales conviven en el mismo espacio de trabajo, se desarrolla un sentimiento de respeto entre ellos. Este respeto, hace los empleados se orienten en cumplir un propósito común, y formen un equipo fuerte y unido que beneficia el cumplimiento de objetivos de la organización.

Los beneficios que una empresa puede extraer de la gestión de la diversidad en materia corporativa son:

  1. Cuando una empresa potencia la diversidad entre su plantilla, evita conflictos o crisis reputacionales, porque con equipos de trabajo diversos, se aleja de discursos discriminatorios o poco acertados.
  2. Impulsa la RSC: Implantando en sus planes de contratación, políticas de diversidad para incluir a todos aquellos grupos sociales que han sido discriminados laboralmente durante años. Lo que consigue reforzar la RSC dentro de la empresa, a la vez que contribuye a la evolución de la sociedad, impulsando los derechos de personas que hasta ahora estaban discriminadas.
  3. Mejora la imagen corporativa, dentro y fuera de la organización: La empresa que sea inclusiva, promueva la diversidad y huya de la discriminación, no solo tendrá una reputación positiva ante sus empleados, si no también ante sus proveedores y clientes. Además, se mostrará como moderna, tolerante e innovadora.

Por último, todos estos beneficios que aporta la gestión de la diversidad en las empresas, repercuten directamente en el desarrollo económico de éstas.

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